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jueves, 28 de julio de 2016

Nutrientes científicamente probados que pueden ayudarte a lograr un bronceado saludable

Al momento de tomar el sol todos acudimos a un protector solar para cuidar nuestra piel, sin embargo, además de ello podemos recurrir a la ayuda de la dieta para lograr un bronceado saludable. A continuación os mostramos algunos nutrientes científicamente probados para cuidarnos mientras nos exponemos a los rayos solares.

La dieta, el mejor protector ante el sol
Claro que los protectores o filtros solares por medio de cremas deben ser aplicados y que no debemos exponernos en las horas de mayor radiación solar, pero además de ello, la dieta ha demostrado ser de utilidad para protegernos desde nuestro interior, es decir, de forma endógena, cuando nos exponemos al sol.
Los nutrientes que ofrece la dieta pueden brindar una protección adicional a la que ofrecen los agentes de aplicación tópica, es decir, en la piel. Aunque también pueden protegernos mientras andamos o hacemos actividades pero no nos exponemos al sol directamente y por ello, no hemos colocado protector solar.
Los micronutrientes que la dieta ofrece actúan desde dentro de nuestro organismo ofreciendo protección al absorber rayos UV, neutralizar los radicales libres del oxígeno que provoca la radiación solar por su efecto antioxidante y por ello, evitando quemaduras o daños celulares en nuestra piel.

Carotenos y vitamina A
Los carotenos son los pigmentos con función nutritiva más conocidos por su efecto protector ante la luz solar, y dado que son precursores de vitamina A, ésta también lo es.
Los carotenos, entre ellos el licopeno ampliamente distribuido en el tomate y sus derivados, han probado ofrecer fotoprotección y reducir la sensibilidad de la piel así como el riesgo de sufrir eritemas tras la exposición a los rayos UV.
Asimismo, por ser un pigmento, los carotenos pueden ofrecernos una tonalidad agradable y un moreno atractivo pero sano cuando tomamos el sol, pues no sólo protege la piel sino también, actúa como antioxidante y puede prevenir quemaduras solares según concluye un estudio.
Por todo esto, los carotenos y la vitamina A no deben faltar en nuestra dieta si queremos lograr un bronceado saludable, para lo cual, podemos ingerir vegetales color verde oscuro, tomates, frutas y hortalizas naranjas o moradas.
Vitamina E y C
Ambos son reconocidos nutricosméticos pero además, potentes antioxidantes que han demostrado evitar el envejecimiento de la piel que produce la exposición al sol, sobre todo, si se consumen en forma conjunta.
Asimismo, estos dos nutrientes pueden actuar contra las quemaduras solares y protegernos ante el cáncer de piel, según mostró una investigación, incluso, si se utilizan como agentes tópicos y no sólo si se ingieren.

Estos nutrientes además, pueden embellecernos en otros sentidos y reforzar nuestras defensas para alejarnos de enfermedades estacionales.
Podemos consumir vitamina E con frutos secos, semillas y aceites vegetales y vitamina C con variedad de frutas y verduras frescas, sobre todo, cítricos, hojas verdes, coles y pimientos.
Omega 3
Los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 también pueden ser de ayuda, al proteger la piel de potenciales daños que el sol puede ocasionar mediante diferentes mecanismos.
Además, por su poder antiinflamatorio, el omega 3 ha demostrado ser un factor de protección ante enfermedades como eritema o cáncer de piel no melanoma, muy frecuentes a causa de la exposición prolongada al sol o ante la elevada sensibilidad de la piel.
No debemos olvidar que el omega 3 también nos cuida del envejecimiento prematuro y resulta un valioso nutricosmético no sólo porque ayuda a lograr un moreno saludable sino también, porque puede proteger nuestro cabello, nuestros ojos, dientes y demás.
Podemos consumir omega 3 mediante pescados grasos o azules, nueces, semillas y en menor medida, granos enteros.
Ya vemos que hay diferentes nutrientes que pueden ayudarnos a lograr un bronceado saludable mientras cuidamos además de otros aspectos de nuestra estética y salud, por ello, no podemos dejar de aprovechar esta protección natural que algunos componentes de nuestra dieta tienen para ofrecer.
Bibliografía consultada | Annual Review of Nutrition, Vol. 24: 173-200, DOI: 10.1146/annurev.nutr.24.012003.132320; Photochem. Photobiol. Sci., 2006,5, 238-242, DOI: 10.1039/B505312A; Photochemistry and Photobiology, Volume 84, Issue 2, March/April 2008, Pages 284–288; Journal of the American Academy of Dermtatology, June 2003Volume 48, Issue 6, Pages 866–874; Free Radical Biology and Medicine, Volume 25, Issue 9, December 1998, Pages 1006–1012; http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1600-0625.2011.01294.x/full; Cancer Detection and Prevention, Volume 30, Issue 3, 2006, Pages 224–232 

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